Wednesday, October 14, 2015

Alcanzando el Pueblo Latino en las Américas: Principios para la Multiplicación de Discípulos e Iglesias

Entonces Pablo se apartó de ellos y llevó a los creyentes a la escuela de un tal Tirano. Allí hablaba todos los días, y así lo hizo durante dos años, de modo que todos los que vivían en la provincia de Asia, tanto los judíos como los que no lo eran, oyeron el mensaje del Señor. (Hechos 19:9-10)

¿Como es posible que Pablo pueda decir que después de solo dos años “todos los que vivían en la provincia de Asia” que incluía aproximadamente 15 millones de personas en un territorio el tamaño del estado de Texas oyeron el mensaje del Señor? ¡Y Pablo solo comenzó con 12 hombres! (Hechos 19:7)

Además, de estos dos años de ministerio se piensa que resultaron por lo menos nueve nuevas iglesias: las siete Iglesias de Asia Menor mencionadas en los primeros capítulos de Apocalipsis y también las de Hieropolis y Colossae.

¿Como es posible que nueve nuevas Iglesias[1]--estas seguramente compuestas por por lo menos varias congregaciones cada uno-- se pudieron establecer y millones escucharon las buenas noticias de Cristo? Aun más sorprendente resulta saber que Pablo mismo ni salió de le ciudad de Éfeso en todo ese tiempo.

¿Cómo lo hizo? Parte de la respuesta es que Pablo, a través del poder del Espíritu Santo comenzó un movimiento multiplicativo de hacer discípulos. Pablo, imitó a Jesús, quien también había invertido su tiempo en doce discípulos a través de la cual cambió el mundo entero.

La visión de Caminemos Juntos es de alcanzar el pueblo Latino en las Américas. Deseamos ver Iglesias Anglicanas fuertes y misioneras en cada país Latinoamericano y entre los inmigrantes Latinos en Estados Unidos y Canadá. Esto solo es posible a través de un movimiento multiplicativo que hace discípulos.

Me gustaría resaltar varios principios esenciales para todo movimiento que podemos aprender de Pablo y su obra misionera en Asia Menor y que se han visto en otros movimientos multiplicativos en la historia de la Iglesia.

Principio #1: El Bautismo Como Rito de Conversión

El gran movimiento multiplicativo en Asia Menor comienza con bautismos. El libro de Hechos en si comienza con el bautismo de tres mil hombres en un día (Hechos 3:41). ¡Que emoción fuera ser partícipe ese día de ese gran servicio bautismal! En el movimiento de expansión de la iglesia primitiva descrita en Hechos y en todos los gran movimientos multiplicativos desde entonces el bautismo ha jugado un rol esencial como rito de paso hacia una nueva vida como discípulo en Cristo. Aun más que un simple rito ha sido una manera de proclamar públicamente la fe del corazón, la señal externa de la gracia interna en el convertido. Como Anglicanos Latino, para ser un movimiento verdaderamente multiplicativo, debemos recobrar la centralidad del bautismo en medio de un continente bautizado por no verdaderamente evangelizado. Debemos desarrollar ritos de paso para adultos que aunque bautizados como niños nunca fueron evangelizados ni discipulados en Cristo y ahora están conociendo a Cristo en nuestras iglesias y quieren comprometerse públicamente con él.

En muchos lugares de la Iglesia Anglicana se ha practicado con mucho éxito un rito de renovación de los votos bautismales (similar a la que se encuentra en el Libro de Oración Común del 1979 para la Gran Vigilia Pascual en Sábado de Gloria) después de un tiempo de aproximadamente de seis semanas de preparación y discipulado. Se recomienda que este renovación bautismal conlleve un compartir de testimonio del convertido. Este rito demarca al nuevo creyente como alguien apartado del mundo y de su vieja vida y como seguidor de Cristo. Es especialmente apropiado hacer esto en la grandes fiestas de la iglesia: La Vigilia Pascual, el Domingo de Resurrección o en Pentecostés como hacía la iglesia primitiva.

Como punto aparte, se recomienda, para no continuar el ciclo de bautismo “folclórico” (o sea por simple costumbre sin un verdadero discipulado) que no se bauticen a infantes hasta que los padres mismos no hayan pasado por alguno rito de paso similar a la de renovación bautismal y sean miembros comprometidos con la iglesia local. Un movimiento misionero y multiplicativo siempre comienza con una verdadera conversión de la primera generación. En la segunda y tercera generación de discípulos, como se desarrolló en la iglesia primitiva, ya tiene sentido practicar el bautismo de niños que son hijos de los convertidos de primera generación.

Principio #2: Un Discipulado Multiplicativo

Si estudiamos cuidadosamente este pasaje de Hechos 19 nos damos cuenta de que Pablo cambió su estrategia misionera en Éfeso. En vez de tratar él mismo de evangelizar y plantar nuevas iglesias como había Hecho en las otras ciudades, Pablo enfoca su tiempo en vez en discipular y entrenar a un grupo pequeño de doce discípulos por un periodo de dos años. Pero esto no fue un discipulado teórico o teológico. Tampoco fue un tiempo de simple preparación para una futura obra misionera para estos doce. Fue un discipulado esencialmente misionero y multiplicativo desde sus principios.

Recordemos que aunque Pablo no se movió de Éfeso este discipulado resultó en la plantación de Iglesias y la evangelización de toda Asia Menor. Pablo, imitando a Jesús mismo, formó un grupo pequeño de 12 discípulos misioneros, discípulos que entendían que parte esencial de ser un discípulos es de también hacer discípulos. Pablos los entrenó a entrenar a otros. Ellos mismos se encargarían del evangelismo y plantación de iglesias. Por esto, seguramente mucho de este discipulado involucraba envío de dos en dos (Lucas 9 y Lucas 10) y después un tiempo de dar informe y testimonio (Lucas 9:10-11). Si nos fijamos en el envío de Jesús, vemos que apenas había seleccionado sus discípulos cuando ya los está enviando y dándoles autoridad.

Por seguro los que se convirtieron a Cristo gracias a la evangelización de estos primeros doce entrenados por Pablo fueron similarmente juntados en grupos pequeños y entrenados y discipulados en como ser discípulos y como hacer discípulos de sus amigos y familiares.

El discipulado de Jesús, igual a la de Pablo no era preparación para una futura misión. El discipulado en si era misión, era un discipulado misionero y esencialmente multiplicativo. El discípulo desde sus comienzos es un misionero multiplicativo, y un discipulado Bíblico incluye entrenamiento misionero y trabajo misionero desde el comienzo.

Para convertirnos en un Anglicanismo multiplicativo debemos aprender a recobrar lo que llamo el discipulado misionero. Debemos empezar a entrenar a los más nuevos creyentes en no solo la Biblia y oración pero también en la misión.  Debemos desarrollar sistemas y métodos de discipulado que comienzan con evangelismo, siguen con conversión y después entrena estos convertidos a llevar el evangelio a otros y repetir el proceso. Muchas veces separamos el evangelismo del discipulado y el discipulado de la formación de lideres y la plantación de iglesias, pero debe ser un proceso continuo y unido.

Principio #3: Los Recursos Están en la Cosecha

Lo que debía sorprendernos aun más de esta historia es que durante estos dos años Pablo no recibió ningún pago. El tenía un trabajo aparte de su trabajo como discipulador (Hechos 20:33-34). Hace eco en sus palabras a los ancianos de Éfeso a las palabras de Jesús cuando envió a sus discípulos “sin pan, ni dinero, ni ropa de repuesto” (Lucas 9:3).

Todo movimiento multiplicativo en la historia de la iglesia ha sido un movimiento autosuficiente en recursos materiales y completamente dependiente del Espíritu Santo. No necesitamos más dinero para levantar nuevas iglesias. Necesitamos más del Espíritu Santo. Los recursos están en la cosecha misma no se necesitan recursos de afuera para poder cosechar. El uno sigue el otro. Nunca olvidemos que evangelizar a millones de personas y plantar docenas de congregaciones en un corto periodo no le costó a Pablo ningún centavo.

El Anglicanismo en las Américas ha sufrido tremendamente cuando este principio de autosuficiencia (o “Espíritu-Suficiencia”)  se ha olvidado. Repito: ¡no necesitamos más dinero! Necesitamos ms dependencia del Espíritu Santo. Por seguro necesitaremos mucha creatividad y “nuevos odres” misioneros. Lideres bivocacionales serán mucho más normal. Liderazgo y plantación de iglesias por laicos (en vez de pastores “profesionales”) será la norma.

Señor, ayúdanos a creer que la cosecha está lista en las Américas. Danos tus ojos para ver al mundo Latinoamericano como tu lo ves. Perdona nuestra falta de fe, te pedimos. Perdona la pequeñez de nuestra imaginación. Perdona nuestra preocupación por tantas cosas que nos han distraído de la misión que nos encomendaste.

¡Ya es hora, Señor! Te pedimos por los países donde no hay un Anglicanismo Bíblico. Úsanos para levantar tu iglesia ahí: te pedimos por Centro América y el Caribe, te pedimos por el norte de Sudamérica.   Te pedimos por los pueblos indígenas en cada uno de nuestros países latinoamericanos. Levanta tus misioneros entre los millones de inmigrantes latinos en Canadá y Estados Unidos y atrae los corazones de inmigrantes que van de un país latino a otro. ¡Avívanos, Señor! Que se vea en la Américas un avivamiento como se ha vivido en el Este de África atrayendo miles y millones a tus pies. Y que  todo sea para la honra y gloria de Jesucristo. Amén.

Recursos:

“G12” este es un sistema de discipulado y multiplicación basado en multiplicar grupos de doce líderes que se ha usado en Colombia. Una iglesia que lo ha usado con gran éxito es la Misión Carismática Internacional (MCI). Véase el documental “G12” en: http://mci12.com/ - nuestraiglesia

“La Expansión Espontánea de la Iglesia” por Roland Allen disponible gratis en línea aquí: https://app.box.com/s/of48hbr08jo9nzsh9t4u. Roland Allen fué un misionero Anglicano en China.

“Reproduciendo Discípulos” Se puede bajar el manual gratis en: http://t4tusa.com/2013/09/26/reproducing-disciples-in-spanish/. En Ingles este sistema se llama: “T4T: Training for Trainers” y hay un libro con el mismo titulo escrito por Steve Smith and Ying Kai




[1] Cuando el Nuevo Testamento habla de Iglesias se piensa que habla de Iglesias regionales cada uno compuestas por múltiples congregaciones. Por ejemplo, la Iglesia de Corinto seguramente se componía por varias congregaciones que se juntaban en casas o hogares en diferentes partes de la ciudad. 

Thursday, October 1, 2015

Carta Pastoral de Septiembre del Arzobispo Wabukala

A los fieles y amigos de la Fraternidad Global de Anglicanos Confesantes (GFCA)  y amigos
Del Arzobispo Eliud Wabukala Primado de Kenia
Y Presidente del Consejo de Primados de GAFCON

“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.” Mateo 9:9


Mis estimados hermanos y hermanas,

Gracia y paz a ustedes en el nombre de nuestro precioso Señor y Salvador, Jesucristo.

Continúo dándole gracias a Dios por la familia global del movimiento GAFCON. Y así como nos unimos a restaurar la Biblia al corazón de la Comunión Anglicana, creo que estamos recuperando lo que es realmente ser un discípulo de Jesucristo. Hoy, le damos gracias por San Mateo, Apóstol y Evangelista, por quien ser un discípulo fue costoso. El llamado de Cristo fue el momento en el que abandonó su amor por el dinero porque supo que Dios no lo había abandonado a él. Mateo, el cobrador de impuestos despreciado, experimentó la gracia de Dios al haber recibido un propósito nuevo en su vida y una comunidad nueva de la cual formar parte.

El discipulado verdadero será marcado por sacrificio y el amor de Jesucristo, y, si de veras amamos a Jesucristo, amaremos los unos a los otros y trabajaremos juntos en amar a los que no conocen a Cristo. Por eso, es muy triste que el Arzobispo de Canterbury convoque una reunión de Primados para ver si la Comunión puede ser conservada al hacer las relaciones entre sus Iglesias mas distantes en lugar de más cercanas.

Una declaración en respuesta a la invitación del Arzobispo puede ser encontrada en la página web de GAFCON. Déjenme decir, simplemente que una Comunión global que abarca culturas muy diferentes debería fortalecer sus Iglesias miembras a través de sabiduría mutua para ver si la adaptación se convierte en compromiso, cada Iglesia siendo sometida a la revelación de Jesucristo como lo tenemos en las Escrituras la cual es la autoridad final y definitiva en todo tiempo y en cada lugar. En lugar de ello, se ha hecho evidente durante los últimos veinte años que la Comunión se ha convertido en una fuente de debilidad porque Iglesias que rechazan la verdad como la reciben los anglicanos han esparcido enseñanzas falsas, pero todavía continúan disfrutando comunión completa con el Arzobispo de Canterbury.

Nuestro movimiento de GAFCON cree en una visión más rica y profunda. Nosotros buscamos unificar. Reconocemos y recibimos aquellos que se sacrifican por el evangelio, no solo a los que perseveran en medio de persecuciones violentas, pero también a ellos que perseveran a pesar de ser marginados y hasta despojados sus casas espirituales tradicionales por el crecimiento de enseñanzas falsas en la Iglesia. A ellos les decimos ‘no están solos’ mientras nos unimos en dar a conocer de Cristo.

Estoy muy alentado al ver este compromiso al discipulado verdadero dar fruto en varias maneras, mientras nuestro movimiento madura, y quiero resaltar una iniciativa reciente.

Cuando los Primados de GAFCON se reunieron anteriormente este año, decidimos aprobar una petición del movimiento Caminemos Juntos de la Iglesia Anglicana de Norteamérica (ACNA) pidiendo que el Obispo Miguel Uchoa de la diócesis de Recife provea cobertura episcopal para las iglesias anglicanas ortodoxas en América Central y la parte norte de Sudamérica, quienes no pueden continuar dentro de sus diócesis. En una charla del mes pasado en la conferencia anual, Caminemos Juntos, uno de los Primado de GAFCON Arzobispo Tito Zavala dijo “ya es hora para un Anglicanismo bíblico y misionero” e animó está iniciativa de proveer compañerismo a iglesias aisladas y hacer posible un movimiento unido de plantación de iglesias anglicanas para alcanzar a latinos en todas las Américas. En su discurso plenario, el Arzobispo Foley Beach enfatizó el nexo vital entre misión y discipulado, diciéndoles a los delegados que “para plantar iglesias y levantar obreros necesitamos volver a aprender cómo hacer discípulos.”

Pronto, espero anunciar varios pasos constructivos que estamos tomando para cumplir el compromiso que asumimos en el Nairobi Comuniqué del 2013 “para encontrar formas nuevas de apoyarnos uno al otro en misión y discipulado.” Sin embargo, lo que realmente asegurará el futuro de nuestro movimiento, y de la comunión anglicana en su totalidad, es el reconocimiento de que nuestra fuerza y unidad no depende de estructuras institucionales, nuevas o históricas, sino en un compromiso firme de obedecer el llamado de Jesucristo y seguirlo.


San Mateo, Apóstol y Evangelista, 21 de septiembre 2015
(traducido por Caminemos Juntos. Original en ingles aquí.) 

Anglican Immigrant Initiative: Welcoming the Strangers Among Us


In the parable of the Sheep and the Goats in Matthew 25, Jesus says to those on his right side, “I was a stranger and you welcomed me.” Have you ever experienced what it’s like to be welcomed as a stranger?  Early in our marriage my husband and I had such an experience when we spent six months living and working in China as Christian professionals. We couldn’t speak or even read the Chinese. We had no idea how to get from place to place. In fact, when we first arrived we just stayed in our apartment because we were afraid that if we left we might never find our way back!  A few kind Chinese friends helped us get oriented and introduced us to others who made us feel welcomed and gave us the confidence we needed to thrive in China. After that experience we were resolute: when we got home we would be people who heeded Jesus’ command to welcome the stranger.

Much has happened since that time, but our call to welcome the stranger never waned. Three-and-a-half years ago the Holy Spirit led us to plant a church in our multi-ethic neighborhood in South Bend, Indiana. For the last 20 years, our neighborhood was the refugee resettlement neighborhood in South Bend. Our neighbors originate from dozens of countries from Africa, the Middle East and East Asia, not to mention Latin America. Many of our neighbors come from Muslim backgrounds. As we prayed about this reality, the Lord showed us that our call was not simply to evangelize an American neighborhood, but to extend the welcome of Christ to the immigrants and refugees among us.

We started by simply inviting all these different peoples into our fellowship at Tree of Life. We had several Liberian refugees join our church and were thrilled to have a few Muslim women attend an Alpha Course we held in an apartment complex. As we walked with these dear people, we began to learn about the many heartaches and obstacles they were facing in America and as immigrants.

One young Liberian man in our church revealed that one of his siblings had been left behind in Liberia and that no matter what they tried, without citizenship his family was unable to successfully petition for her to join them. It seemed obvious that we should help this good man gain his citizenship. So began a long process of reading government documents and making phone calls to a strange, but surprisingly friendly organization called USCIS.  Finally, our brother became a US Citizen and was able to petition for his sister to unite with her family in America.

About 18 months into our ministry, I received an email from the ACNA saying that the Anglican Immigrant Initiative wanted to start a series of Immigration Legal-Aid Clinics around the US and Canada as a way of showing the welcome of Christ to the many strangers among us and building congregations for the over 40 million immigrants living in our country. As I read those words and considered both God’s call on my life and the neighborhood where God called us, “I thought, wow, talk about a no brainer- of course I want to know more!”

So began our church’s journey to opening the first ever church based immigration legal aid clinic in the ACNA (several more are underway!). As it turns out the Board of Immigration Appeals (BIA) of the US Government has a program that authorizes equipped churches and non-profits to administer immigration legal-aid to low-income clients. As anyone who watches the news is fully aware, immigration ministry is in dire need throughout the world. In Europe waves of Middle Eastern immigrants are seeking Welcome. Here in the USA there are millions of legal immigrants who are under-resourced and don’t have access to legal help in navigating a confusing legal system. As politicians seek a solution, the main victims are often well-meaning immigrants and refugees who wish to live, work and be united with their families legally, but cannot understand the complexities of our immigration system or afford the legal representation they need. It’s time for the church to respond. Opening a low-cost immigration legal-aid center is an amazing way not only to give a cup of cold water to the strangers among us, but also to build deep and lasting relationships with immigrants.

Ronald Okaye, a naturalized citizen originally from Kenya
 is the director of the legal aid center at Tree of Life
Since opening in March of this year, we have helped over 40 clients from more than a dozen countries. Each client comes with a unique story and set of circumstances; but all of them share a common desire: to belong. When they encounter the warmth and enthusiasm at our church, many are often quite taken aback. One woman actually said to me, “Up until now, I thought most Americans just wished I wasn't here, what makes you so different?” The answer: “When we were strangers, Jesus welcomed us. Now we welcome you.” Several of our clients from African Christian backgrounds have visited our church and a few clients from other religions have come to ask for prayer and pastoral counseling. We are thrilled to see how the Holy Spirit continues to use this practical ministry to make a way for immigrants not only as American residents, but also members of the Kingdom of God.


Our hope is that our Legal Aid clinic is the first of many to begin around the country as part of the Anglican Immigrant Initiative of the ACNA.  If you or your church is interested in learning more about starting an Immigration Legal Aid Clinic, please feel free to contact me at Tree of Life Anglican Church in South Bend or see the Anglican Immigrant Initiative’s website: www.anglicanimmigrantinitiative.com. Tree of Life also covets your prayers as we continue this ministry. As with any ministry, and because of our call to the poor and the immigrant, one of our greatest needs is financing. Please pray with us that the Lord will provide for the work He has called into being.

-Rev. Heather Ghormley

La Inmigración: Una orientación bíblica

La Inmigración: Una orientación bíblica
M. Daniel Carroll Rodas

Refugiados de Siria en la frontera con Turquía
¿Cómo deben los cristianos hablar del tema de la inmigración? En la actualidad más de 40 millones de inmigrantes viven en este país, de los cuales once a doce millones no tienen documentos. La mayoría de estas personas son hispanos. Los medios de comunicación están llenos de debates intensos y por un año el Congreso ha estado considerando nueva legislación para reformar el sistema disfuncional e injusto. ¿Habría una perspectiva conscientemente cristiana tocante a la inmigración? ¿Puede la Biblia ayudarnos? ¿Cómo? Menciono tres puntos basados en la Palabra de Dios que pueden servir como una orientación a este tema difícil.

Primero, el Nuevo Testamento enseña que la migración es una figura central para la fe cristiana. 1 Pedro 2:11 dice que todo creyente es extranjero en tierra extraña. Somos ciudadanos de otro reino y sirvimos a otro rey; tenemos otros valores y propósitos en la vida (Fil. 3:20; Heb. 13:14). Esta sorprendente verdad de que el cristiano es un extranjero significa que, cuánto más entendamos la inmigración, tendremos una mejor comprensión de lo que es ser cristiano. Aún más, debemos esperar que los inmigrantes tengan mucho que enseñarnos acerca de la fe: Ellos saben lo que es ser vulnerable, oriundos de otro lado y de otra cultura, y dependientes de la ayuda de Dios. Para ellos, ser extranjero es una vivencia de hueso y carne; para la mayoría de nosotros es solamente una metáfora (que no muy bién entendemos o vivimos).

Familia de Siria encuentra nuevo hogar en Madrid
Segundo, la Biblia señala cuál es el mejor lugar para empezar la discusión sobre la inmigración. Debido al impacto de los medios, muchos cristianos creen que el factor determinante en el debate es el estatus legal del inmigrante. Por lo tanto, se basan en Romanos 13 y el mandato de someterse a las autoridades y respetar la ley. En este caso, la ley sería la legislación migratoria actual. El problema está en que este punto de arranque hace imposible una discusión. El inmigrante, o tiene sus documentos o no. ¡Fin de la discusión! Debemos empezar donde inicia la revelación bíblica: Génesis capítulo uno. Aquí leemos que todo ser humano es creado a la imagen de Dios. Por lo tanto, cada personaaún los inmigrantesposee un supremo valor. Este pasaje también enseña que toda personaaún los inmigrantestiene el potencial y privilegio de señorear en la tierra (1:26-28). Empezar aquí cambia drásticamente la dirección y el tono de la discusión sobre la inmigración: de una argumentación limitada a la legalidad a un énfasis en la humanidad del inmigrante. Fundamentalmente, la inmigración se trata de personas creadas a la imagen de Dios que tienen mucho que contribuir al bien común de la nación.

Tercero, la Biblia ofrece mucho material pertinente a la imigración. Contiene muchas narrativas de personas quienes vivieron en tierra ajena. Egipto: Abram, José, Jacob y su familia extendida, los israelitas del Éxodo, Jeremías. Moab: Noemí y su familia. Belén en Judá: la moabita Rut. Filistea: David. Babilonia: Daniel y sus amigos, Ezequiel. Persia: Ester, Esdras, Nehemías. Cada una de estas historias refleja aspectos de experiencias comunes de los inmigrantes.

Frontera entre EE.UU. y México con cruces representando
los quehan muerto tratando de cruzar
La Ley del Antiguo Testamento contiene legislación tocante a inmigrantes, como, por ejemplo, la provisión de comida, la imparcialidad en el sistema legal, el trato justo en el trabajo, y la posibilidad de participar en la religión de Israel. Facilita la intergración del extranjero en vez de ser punitiva. La enseñanza y vida de Jesús ofrecen el modelo de una aceptación misericordiosa de los marginados. Las epístolas hablan del Cuerpo de Cristo, donde se elimina la discriminación y las barreras étnicas. ¡Obviamente hay mucho que debe informar las actitudes y acciones cristianas hoy en día!

Una perspectiva auténticamente cristiana aceptará la enseñanza bíblica acerca del extranjero y marginado. La Biblia toma una postura positiva y de bienvenida hacia estas personas vulnerables. ¡Así debemos nosotros también!


El Dr. M. Daniel Carroll Rodas es profesor distinguido del Antiguo Testamento en el Seminario de Denver y autor de Cristianos en la Frontera: La inmigración, la iglesia y la Biblia. Es un miembro de la iglesia anglicana Wellspring Church en Englewood, Colorado y un vocero nacional sobre la inmigración para la Conferencia Hispana Nacional de Liderazgo Cristiano. Una versión de este artículo apareció en Encuentros 2 (2013). 

Esté articulo está tomado de "Conversaciones en El Camino" Vol. 2.